
Triple epidemia arboviral en Cuba: análisis comparativo y estratégico para la toma de decisiones frente a Dengue, Chikunguña y Oropouche.
La situación epidemiológica que vive hoy Cuba no tiene precedentes recientes. No se trata de una sola enfermedad, sino de un cóctel peligroso de tres virus —Dengue, Chikunguña y Oropouche— circulando de forma simultánea. Este escenario de "triple epidemia" representa uno de los desafíos más complejos para la salud pública nacional en las últimas décadas y exige una respuesta igualmente multifacética y decisiva.
Por separado, cada uno de estos arbovirus supone una carga significativa. El Dengue, con su conocida capacidad para convertirse en una enfermedad grave y mortal, es un viejo adversario. El Chikunguña, cuyo sello es el dolor articular incapacitante y crónico, amenaza con dejar una secuela de discapacidad a largo plazo. La Fiebre de Oropouche, la más reciente en nuestro territorio, aunque a menudo menos severo, puede causar brotes explosivos y colapsar los servicios por el volumen de casos, además de presentar complicaciones neurológicas impredecibles.
La verdadera crisis, sin embargo, reside en su interacción. Saturan los servicios de urgencia, confunden a los clínicos con síntomas superpuestos y sobrecargan las capacidades de diagnóstico y control vectorial. Un paciente puede infectarse de más de uno al mismo tiempo, complicando enormemente el cuadro clínico.
Cuba se encuentra en una encrucijada epidemiológica. La convergencia del Dengue, el Chikunguña y el Oropouche nos coloca frente a un desafío de una magnitud extraordinaria. Superarlo requerirá más que recursos; demandará ingenio, integración de datos, colaboración intersectorial y una respuesta comunitaria sin precedentes. La información contenida en estas páginas es el primer paso para convertir la reacción en una estrategia proactiva y victoriosa.